lunes, 8 de junio de 2009

LA LUCHA DE LOS INDÍGENAS AMAZÓNICOS

ARTICULOS SOBRE LA LUCHA DE LOS INDÍGENAS AMAZÓNICOS




PRONUNCIAMIENTO DEL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL PERUANA Y LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO SOBRE LOS ÚLTIMOS HECHOS DE VIOLENCIA SUCEDIDOS EN LA SELVA PERUANA




¡ALTO A LA VIOLENCIA!


El Presidente de la Conferencia Episcopal del Perú y la Defensora del Pueblo lamentan profundamente el descenlace violento que viene ocurriendo en el departamento del Amazonas, ciudades de Bagua Chica y Bagua Grande, entre otras, que ha ocasionado la muerte de civiles y policias y un saldo de varios heridos.


La vida es un valor supremo que en cualquier circunstancia debe ser protegida y privilegiada, tanto la de nuestras comunidades nativas históricamente desatendidas, como las que quienes, en cumplimiento de su deber constitucional, procuran el restablecimiento del orden.


Hacemos un clamoroso llamado a la serenidad y demandamos que, de manera inmediata, cesen los enfrentamientos entre compatriotas. Es urgente que se atienda sin distinción a las personas heridas y a las que se encuentran en riesgo y que se proceda en el más breve plazo a restablecer el canal del diálogo, que nunca debió ser interrumpido, y que debe ser utilizado como la única vía para resolver pacíficamente los conflictos.


Concientes de nuestro deber de protección de la vida y de los derechos fundamentales de las personas, invocamos a todas las autoridades y dirigentes a optar por el diálogo y la paz y nos mantenemos a disposición del país para colaborar en lo que nos sea requerido, a fin de devolver la tranquilidad a las poblaciones afectadas y a todo el Perú.


+ Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM.

Arzobispo de Trujillo

Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana


Dra. Beatriz Merino Lucero

Defensora del Pueblo



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Cronología de una matanza anunciada:


Noviembre de 2007: García publica en el “prestigioso” diario “El Comercio” sus tan inteligentes artículos “el perro del hortelano” y “el perro del hortelano reloaded”, donde nuestro supremo presidente dice:


“El primer recurso es la Amazonía. Tiene 63 millones de hectáreas y lluvia abundante. En ella, se puede hacer forestación maderera especialmente en los 8 millones de hectáreas destruidas, pero para eso se necesita propiedad, es decir un terreno seguro sobre 5.000, 10.000 o 20.000 hectáreas, pues en menos terreno no hay inversión formal de largo plazo y de alta tecnología.


Ahora solo existen las concesiones que dependen de la voluntad del Gobierno y del funcionario que puede modificarlas. Por eso nadie invierte ni crea un puesto de trabajo por cada dos hectáreas como debería ser; ni hay elaboración de la madera y exportación de muebles. En su mayoría, esas concesiones rapiña solo han servido para sacar la madera más fina, deforestar y abandonar el terreno.


Por el contrario, la propiedad formal por grandes empresas colectivas como los fondos de pensiones permitiría hacer inversiones de largo plazo desde la siembra hasta la cosecha años después.


Los que se oponen dicen que no se puede dar propiedad en la Amazonía (¿y por que sí en la costa y en la sierra?). Dicen también que dar propiedad de grandes lotes daría ganancia a grandes empresas, claro, pero también crearía cientos de miles de empleos formales para peruanos que viven en las zonas más pobres. Es el perro del hortelano.”


¿Alguna mención a los pueblos indígenas?

No hay, seguimos en la época del caucho al parecer….


12 de diciembre de 2007, García pide al Congreso facultades pa legislar (sacar decretos legislativos) temas referentes a la implementació n del TLC, ojo según la Constitución, cuando se piden facultades pa legislar, estas son específicas, y solo se puede legislar sobre la materia que se ha establecido, en este caso TLC.


19 de diciembre de 2007, el Congreso, como siempre tan raudo y eficiente, le da las facultades, artículo 2: el contenido de estos decretos se limitará a lo concerniente al TLC. Las facultades son por seis meses.


28 de junio de 2008, o sea un poquitito antes que acabe el plazo pa legislar, saca una cantidad de Dec. Leg., algunos regulaban hasta el tema de universidades, definitivamente mucho que ver con el TLC…


Septiembre y agosto de 2008, empiezan las paralizaciones de los pueblos indígenas, en contra de estos decretos.


Agosto de 2008, paralización de los pueblos indígenas (AIDESEP agrupa a 1350 comunidades nativas): el Congreso derogó el D.L. 1015 (la ley de la selva, que permitía comprar, con el acuerdo de tres personas, toda la propiedad de la comunidad. También la Defensoría presentó una demanda de inconstitucionalida d contra este D.L., porque era ¡¡faltozaso!!) y el D.L. 1073. Javier Velazquez Quesquén, dice que conformará una comisión pa evaluar los decretos legislativos.


Diciembre 2008, la comisión del Congreso presentó su informe, pero Quesquén dice que lo presentará el 1 de febrero, ya que los congresistas estaban de vacaciones.


1 de febrero de 1009, llegó el día del plazo, Quesquén no dijo esta boca es mía.


12 de marzo, AIDESEP envía cartas a Velásquez Quesquén y a Simon recordándole cual había sido su compromiso.


9 de abril, no hay respuesta alguna de las autoridades (ya pasó un mes de las cartas!!!, ya pasaron 3 meses de que Quesquén se comprometió a presentar el informe!!!). Los líderes (ojo, no solo Pizango, cada comunidad tiene un jefe que lo representa) acuerdan iniciar la paralización, pero las restringen al interior de sus comunidades.


18 de abril, en vista que nadie les hace caso —en una entrevista Simón calificó sus demandas como caprichos, frente a un permisivo (por no poner otro adjetivo) Althaus— decide radicalizar la protesta.


20 de abril, se reúnen en la PCM. Simon se comprometió con AIDESEP a formar una comisión multisectorial (poder ejecutivo y AIDESEP), pero ante la prensa Simon dice que firmará la resolución para esa comisión multisectorial cuando se levante el paro.


24 de abril, Quesquén dice que presentará el informe de la comisión multipartidaria (ese que debía poner a debate el 1 de febrero, porque en enero los congresistas estuvieron de vacaciones), pero… pero… pero antes debía ser aprobado por la junta de portavoces… la junta de portavoces no aprobó su pase a pleno.


Última semana de abril, Tarapoto y Yurimaguas se unen al paro.


9 de mayo, el gobierno declara en emergencia distritos amazónicos de 5 regiones del Perú. Estado de emergencia: en caso de perturbación de la paz o del orden interno, de catástrofe o de graves circunstancias que afecten la vida de la NACIÓN… (eso dice la constitución, bien clarito, que afecte la vida de la nación).


11 y 13 de mayo, Pizango se reúne con Simon, no llegan a ningún acuerdo. Simon dice que Pizango le habla a él en castellano, pero por teléfono, se dirige a “los nativos” en su “dialecto” (¿no sabe un primer ministro la diferencia entre dialecto e idioma?, ¿porque Aldito no se queja de eso?)


15 de mayo, Pizango dice lo del derecho a la insurgencia.


16 de mayo, Alan dice: “la selva es de todos los peruanos y no sólo de un grupo” (¿¿no sabe acaso lo que implica el derecho a la propiedad y a la posesión??, ¿¿¿no sabe que muchos pueblos tienen títulos de propiedad desde los 70???… ahh verdad a él lo votaron de derecho de la Católica. Le recordamos lo que el Código Civil dice sobre el Derecho a la propiedad: “es el poder jurídico que permite usar, disfrutar, disponer y reivindicar un bien. Debe ejercerse en armonía con el interés social y dentro de los límites de la ley”).

Ese mismo día los dirigentes se reúnen con la Defensoría del Pueblo y anuncian que la protesta será dentro del Estado de Derecho.


19 de mayo, el D.L. 1090 (ley forestal y de fauna silvestre) es declarado inconstitucional por la comisión del Congreso, su derogatoria entonces ahora tendría que ser DEBATIDA (ojo no solo votada) por el pleno del Congreso.


22 de mayo, la tía Charo (Rosario Fernández) denuncia a Pizango por alentar la rebelión, la sedición y la conspiración y dice: "Hemos escuchado los argumentos del señor Pizango y no parecen de un nativo desprevenido. "


4 de junio: al caballazo suspendieron el debate de la derogatoria: Mulder interpuso una cuestión previa pa suspender el debate y la votación sobre esa ley hasta que la comisión multisectorial (si, la misma de Simon con los indígenas, que desde el 13 de mayo está entrampada), remita un informe sobre los decretos cuestionados.

Ese mismo día la Defensoría del Pueblo presenta una demanda de inconstitucionalida d ante el TC: el D.L. 1064 vulnera los derechos constitucionales de propiedad de la tierra y de consulta previa de los pueblos indígenas.


5 de junio: 369 “efectivos” de la DINOES (Dirección Nacional de Operativos Especiales) completamente armados, más personal de las Fuerzas Armadas (también súper armados), van a levantar la protesta, teniendo como consecuencia: 4 policías muertos y más de 20 indígenas muertos. Sale el jefe de la Policía a decir que como “los nativos están usando armas” eso demuestra la infiltración. Conclusión de su racionamiento (incluido el de la tía Charo): como son indígenas, no pueden usar armas (su cerebro no se los da pa tanto) y deben ser desprevenidos….




Ana María Vidal





PRONUNCIAMIENTO DE LA COMISIÓN JUSTICIA Y PAZ DE LOS

MISIONEROS DOMINICOS EN LA AMAZONÍA PERUANA


CARTA ABIERTA AL CONGRESO DE LA REPÚBLICA DEL PERÚ


Congresistas:

Ante el Día Mundial del Medio Ambiente, ante la recién finalizada Cumbre de los Pueblos y Nacionalidades Indígenas de Abya Yala celebrada en Puno, ante la próxima Cumbre Amazónica a celebrar en Tarapoto, ante el pronunciamiento de nuestros obispos de la Amazonía Peruana, ante el clamor universal en defensa de la Pachamama, la Madreselva, la Madre Tierra, los misioneros y misioneras dominicos en la selva peruana nos unimos a este cósmico clamor.

Damos gracias a Dios que hayan sido los pueblos indígenas de la Amazonía peruana los que han elevado su pacífica voz para exigir se detenga el frenesí de venta o alquiler de sus tierras, a sabiendas que ellos no se consideran propietarios, sino hijos e hijas de la Madreselva con la que siempre han vivido en admirable armonía.

Asistimos con suma preocupación a la situación de huelga de nuestros hermanos amazónicos de nuestro querido país. El próximo día 9 de junio se cumplirán dos meses de enérgica protesta exigiendo la derogatoria de los decretos legislativos que se han emitido obviando los más elementales derechos de nuestros pueblos, violando la Constitución Peruana, el artículo 169 de la OIT y la Proclamación de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Esta legislación asumida y ratificada por el Perú, exige a los países dialogar con los pueblos indígenas antes de ejecutar políticas que afecten a sus pobladores y territorios habitados desde tiempo inmemorial. Nuestros pueblos llevan dos meses de sacrificios y privaciones, ocupando y bloqueando pacíficamente caminos, carreteras, ríos, aeropuertos, lugares estratégicos desde donde las empresas transnacionales extraen sus recursos.

La respuesta del Gobierno ha sido declarar el estado de emergencia y enviar tropas del ejército para amedrentar a los nativos. Gracias a Dios, a la fecha no ha habido ninguna víctima mortal. Pero tememos el recrudecimiento de la situación ante la cerrazón y falta de diálogo. A lo largo de este tiempo, es evidente el poco interés del Gobierno por atender las demandas de los pueblos indígenas amazónicos y lo más que ha hecho ha sido reconocer el abandono al que los tiene sumidos. A pesar de haberse comprometido a institucionalizar de una vez la Mesa de Diálogo para tratar todos los asuntos que competen a estos pueblos, se sigue postergando la principal exigencia de los nativos, que es la derogatoria de todos los decretos que ponen en peligro sus tierras, desoyendo incluso a las propias instancias estatales que así lo aconsejan.

Los Misioneros y Misioneras Dominicos en la Amazonía Peruana, nos adherimos al clamor de nuestros hermanos nativos en defensa de sus derechos y rogamos atiendan las justas demandas de estos pueblos amazónicos, derogando los decretos que les lesionan y continuando con la Mesa de Diálogo entre el Gobierno y los Pueblos Indígenas para todos los asuntos que les competen.

Atentamente


Centro Cultural José Pío Aza

Jr. Callao, 562

Lima – Perú

Tfno: (51-1) 331-0771

Web: www.selvasperu.org







MASACRE EN LA AMAZONÍA

La Primera, sábado 06 de junio de 2009


El responsable


El presidente Alan García justificó ayer la matanza en la Amazonía. Señaló que los indígenas “no son ciudadanos de primera clase” y que, por lo tanto, no tenían ningún derecho a decirle al resto “tú no tienes derecho de venir aquí”. Incluso García advirtió que en el desbloqueo de las carreteras, cada ministro debe asumir su responsabilidad, pues para eso los nombraron y no para que miren a otro lado mientras el Perú se queda sin gas y sin petróleo.


Terminado el acto en Palacio de Gobierno y pese a que no tenía otra actividad en su agenda, sólo atender en privado a la máxima dirigencia aprista, el mandatario voló inmediatamente a Olmos (Lambayeque), donde se encontraba el premier Yehude Simon. Allí ofreció más declaraciones, pero sólo al canal del Estado, donde deploró y lamentó el fallecimiento de los policías, de quienes dijo: “murieron en el cumplimiento de su deber”.




Represión policial termina en baño de sangre con un saldo de 40 muertos entre nativos, pobladores y policías. Pueblos de la selva se sublevan y gobierno decreta toque de queda.


El nororiente peruano estuvo convulsionado todo el día de ayer luego que la policía antimotines desalojó a balazos a miles de nativos y pobladores de Bagua que permanecían en la carretera Fernando Belaunde Terry en señal de protesta por la terquedad del gobierno y sus aliados políticos, Unidad Nacional y el fujimorismo, de no derogar las leyes antiamazónicas.


Por culpa de este desigual encuentro cayeron abatidos unos 15 nativos awajun y 11 pobladores bagüinos, 3 no identificados y también 11 policías de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes). También, según informes de la zona, es posible que el número de muertos entre los awajun-wampis aumente.


La violencia estalló en las ciudades de Jaén (Cajamarca), Bagua Grande y Bagua Chica (Amazonas), con enfrentamientos entre la policía y pobladores.


Mientras tanto, en Tarapoto (San Martín), Yurimaguas (Loreto) y en Lima la población identificada con la lucha amazónica salió a las calles y carreteras a protestar y expresar su indignación.


Pasadas las 8 de la noche llegaron a Lima los cuerpos de los 9 policías que murieron ayer, y el gobierno ordenó el toque de queda en las ciudades estremecidas por los acontecimientos de este inolvidable Día del Medioambiente.


La masacre

En la zona conocida como “Curva del Diablo” comenzó, aproximadamente a las 5 de la madrugada de ayer, un operativo policial de desbloqueo, con el apoyo de helicópteros que lanzaron bombas lacrimógenas sobre los indígenas (unos 2,000) y pobladores de Bagua Grande y Bagua Chica solidarios con la protesta amazónica.


Según Darío García Bustamante, uno de los heridos de este enfrentamiento, el primer encuentro contra la policía fue en el sector “Siempre Viva”, a pocos kilómetros de la “Curva del Diablo”, cuando efectivos de la Dinoes lanzaron bombas lacrimógenas contra los indígenas apostados en la carretera. Esto motivó la enérgica reacción de los aguarunas que provistos sólo de lanzas, piedras y palos trataban de ponerse a salvo entre la vegetación de la zona y algunos montículos de tierra.


El operativo policial fue realizado por unos 600 policías armados de la Dinoes y de la Dirección Antidrogas (DINANDRO), que dispararon frontalmente al cuerpo de los manifestantes.


Otro testigo, Alexander Sacay, brazo derecho de Santiago Mauig (representante notable del pueblo indígena), dijo que mientras eran bombardeados desde los helicópteros, algunos francotiradores (policías) les disparaban desde los techos de las casas y edificios.


“En un momento, los ex combatientes del Cenepa trataron de impedir la masacre, pero también fueron repelidos por la policía a balazos, resultando heridos y auxiliados por los manifestantes, quienes trataron de ponerlos a buen recaudo en medio de la Plaza de Armas de Bagua y debajo de la tolva de un camión. Sin embargo, allí perecieron varios de los heridos, entre ellos, un rondero”, indicó Sacay.


Bagua Chica

Indignados ante estos acontecimientos, los habitantes de Bagua Chica salieron a las calles a apoyar a los nativos, pero la policía no cesó su ataque hiriendo gravemente a niños, jóvenes y adultos, quienes inmediatamente fueron traslados a los hospitales de EsSalud y del Lanatta Luján del Ministerio de Salud.


Hasta las 2 de la tarde, los fallecidos en Bagua Chica eran cinco policías, siete aguarunas y tres civiles. Entre los muertos fue identificado el policía Julio César Valera Quilcate (26), natural de La Libertad, quien presentó una perforación de bala cerca de la oreja. También murieron Cernia Severo Wawat, Felipe Sabio Wawas y Abel Ticlia Sánchez (27), natural del centro poblado La Peca.


Mario Linares, de la red de Salud de Bagua, confirmó que entre los heridos estaba el director de Radio Fuego, Javier Santa Cruz, con una bala en la pierna. Denunció, asimismo, el colapso de los centros de salud debido a la falta de medicamentos. La enfermera Teresa Romero dijo que todos los heridos eran de bala “en la cabeza, el brazo y abdomen”.


Los manifestantes incendiaron el local del Programa Nacional de Manejo de Cuencas Hidrográficas (PRONAMACHS), las instalaciones del Registro Nacional de Identidad y Estado Civil (RENIEC) y las instalaciones de la Subprefectura, el Poder Judicial y una unidad móvil de este organismo del Estado.


La caótica situación fue aprovechada por ladrones que cometieron saqueos en la zona comercial.


El alcalde de la provincia de Bagua, Jaime Vílchez Oblitas, condenó al gobierno central por los actos de violencia que se registran en Jaén, Bagua y Utcubamba. “No supieron manejar la situación, ahora huyen y no afrontan las consecuencias”, señaló.


El burgomaestre lamentó la pérdida de vidas humanas. Dijo que si el presidente de la República Alan García y el premier Yehude Simon hubiesen actuado de manera correcta, ahora no estaríamos lamentando las muertes.


“Es lamentable que el jefe de Estado no haya podido manejar el conflicto propiciado por el reclamo de los aguarunas en protección del medio ambiente”, señaló. Asimismo, lamentó la histeria colectiva que se vive en esa provincia y en otras localidades del nororiente del país.


Bagua Grande

Los actos de mayor violencia ocurrieron en Bagua. En esta provincia más de dos mil aguarunas y ronderos tomaron las calles y el parque principal de la ciudad, quemando el local de la Policía Nacional del Perú, el local del Partido Aprista, la Gobernación y otros establecimientos. Conforme pasaban las horas el temor crecía, debido a que para evitar mayores incendios las autoridades de la provincia decidieron cortar el suministro eléctrico.


Los enfrentamientos se registraron en el sector El Reposo, 4 kilómetros antes de llegar a Utcubamba. En este lugar los manifestantes tomaron por asalto el puesto policial, que dejó como saldo cuatro policías muertos.


Por su parte, el doctor Rodas, del hospital de EsSalud “El Buen Samaritano” de Bagua Grande, informó que tenían en el hospital a siete heridos, entre ellos dos niños heridos de bala como Laydi Montes Gonzáles (7) y a un adolescente de 12 años de edad que trató de salvar a sus hermanitos menores; mientras que en el hospital Santiago Apóstol de Utcubamba se atendían 36 heridos de bala, tres de suma gravedad.


Jaén

A un día de su aniversario, la ciudad de Jaén se vio convulsionada por los actos de violencia. Desde las primeras horas los manifestantes tomaron el cruce Chamaya, interrumpiendo así el tránsito de buses interprovinciales al nororiente peruano.


En esta ciudad, los ánimos se caldearon cuando la policía intentó frenar a los manifestantes que procedieron a quemar el local de la Compañía de Bomberos. Los muertos serían cuatro policías. Mientras tanto, otros cuerpos eran trasladados al cuartel “El Milagro” desconociéndose la intención.


Desaparecen los cuerpos

El representante de la Vicaría de Medio Ambiente Apostólico de Jaén, Nicanor Alvarado, exigió a las autoridades que expliquen urgentemente por qué un grupo de heridos y muertos civiles que dejó la intervención policial en la zona denominada la “Curva del Diablo” está siendo trasladado de manera sospechosa al cuartel “El Milagro”, denunció ante Ideeleradio.


“Aún no hay una relación de personas y las cosas son inciertas, lo único que hemos visto es que los heridos están siendo trasladados al cuartel “El Milagro”, mentiría si digo cuántos son, pero eso es lo que hemos visto. Pido a los organismos internacionales que intervengan y que el Congreso forme inmediatamente una Comisión de Alto Nivel para acabar con esta persecución y muerte de nativos”, demandó.





En la selva sí hay estrellas

Sáb, 06/06/2009 - 20:52

Por Alberto Adrianzén M. (*)


En nuestro país la política corre el peligro de convertirse en una mofa permanente, en una suerte de mueca burlona, en una gran mecedora. Porque eso es lo que estamos viviendo en estos días cuando se observa lo que sucede con la protesta amazónica.

Cuando las comunidades indígenas de la amazonía le demandaron al Ejecutivo que derogara varios DL, entre los cuales destaca el 1090, así como la Ley Forestal y de Fauna, se les dijo que no se podía porque eso correspondía al Legislativo que era un poder autónomo. Luego, el Ejecutivo los invitó, cosa que accedieron, a participar en una Mesa de Diálogo.


El jueves pasado una mayoría de congresistas, integrada por el APRA, Unidad Nacional y el fujimorismo, decidieron suspender el debate en el Pleno sobre el DL 1090 argumentando que esperaban los resultados de la Mesa de Diálogo integrada por el Ejecutivo y las comunidades nativas. La burla no puede ser más grotesca: cuando los amazónicos le piden al Ejecutivo que derogue dichas normas legales, este les dice que vayan al Congreso, y cuando van al Congreso, este les dice que vayan al Ejecutivo. Lo que queda claro de este juego es que ni el Ejecutivo ni la mayoría en el Congreso, están dispuestos a encontrar una solución pactada a las demandas de los indígenas amazónicos.


Estos hechos, a los que se suman la declaratoria del Estado de Emergencia en varias provincias de nuestra amazonía y las proclamas en algunos medios pidiendo una represión indiscriminada, demuestran que hay conflictos, como el amazónico, cuya solución requiere de un cambio de la correlación de fuerzas. Por lo tanto, no estamos frente a un conflicto “normal” sino más bien frente a otro que tiene como característica principal cambiar el status quo. Por eso, para el gobierno los indígenas amazónicos son enemigos (y no adversarios) y, por ello, deben ser derrotados políticamente.


Ello es así porque las demandas de los pueblos amazónicos afectan el corazón del modelo económico neoliberal al intentar frenar el proceso de desnacionalizació n de nuestra economía, pero sobre todo la entrega de nuestros recursos naturales a los grandes grupos capitalistas. Es una demanda que si bien parte de la defensa de intereses locales, se convierte, por su contenido, en un conflicto de naturaleza nacional. Dicho de otra manera, hoy los indígenas amazónicos representan a todos aquellos que están en contra de un modelo económico privatizador que beneficia a pocos, pero también en contra de una democracia que ha sido privatizada por unos cuantos.


Ahora bien, si se acepta lo dicho hasta aquí, es decir, si reconocemos que estamos frente a un conflicto atípico, también debemos aceptar que lo más probable es que su solución, sea cual fuere el resultado, implique una gran convulsión social. Por eso no nos debe extrañar que el presidente Alan García haya dicho recientemente que “no cederá más” y que “implantará el orden” en esa zona del país. En este contexto, lo más factible es que el gobierno haya tomado la decisión, luego de pelotear, como se dice comúnmente, a las comunidades amazónicas, de reprimir la protesta social sin importar el costo que ello pueda significar o representar.


Si eso sucede, habremos llegado a un nuevo punto de inflexión que definirá, entre otros temas, el clima político de las próximas elecciones. El anuncio es claro: no se tolerará a todos aquellos que desafíen el modelo económico neoliberal. Es, en última instancia, el despliegue de una política autoritaria que reforzará la alianza con el fujimorismo y con la derecha más reaccionaria de este país. Será el suicidio político del APRA, del gobierno y de la propia democracia.


Coda


Este artículo lo terminé de redactar el jueves en la noche. El viernes, una llamada telefónica muy temprana, me informaba de la gravedad del conflicto y de un número de muertos que, conforme pasan las horas, va en aumento. También ese mismo día, El Comercio tituló en primera plana: “Humalismo incentiva crisis en la selva”. El círculo se ha cerrado. La masacre de Bagua, que es responsabilidad de este gobierno y del Congreso, tiene otros responsables para ese diario: el nacionalismo, el indigenismo y la izquierda. En realidad, lo que hoy se vive en la amazonía es el mensaje más claro de que los opositores al gobierno y al modelo neoliberal serán tratados con la misma dureza como sucede hoy con los pueblos amazónicos. La “guerra civil política” se ha iniciado en el país y el lugar ha sido Bagua.


Finalmente, tiene razón el presidente García cuando dice que “detrás del paro hay intereses extranjeros”. Sin embargo, hay que precisarle que esos intereses no son los de gobiernos extranjeros como pretende hacernos creer, sino más bien los de las grandes compañías transnacionales a las que él representa en este país.


(*) www.albertoadrianze n.org




REFLEXIONES POLÍTICAS (EN CALIENTE Y PRELIMINARES) LUEGO DE LA TRAGEDIA DE BAGUA / Carlos Basombrío Iglesias

1.- Nunca debió ocurrir: 9 policías y 25 nativos es el balance preliminar de los muertos de hoy. No ha sido una tormenta en cielo despejado. Con dos meses de conflicto la posibilidad de una tragedia era predecible y crecía día a día. Hubo tiempo de sobra para pensar y actuar bien. Procediendo con inteligencia, eficacia y sensibilidad esta historia pudo y debió terminar sin ningún muerto.

2.- Hay responsables penales: Los muertos no se mataron solos. Ni los policías, ni los nativos. Ojalá la justicia peruana esté a la altura de las circunstancias y los culpables sean identificados y sancionados. Los que mataron a unos y los que mataron a otros. Los autores materiales directos, los autores intelectuales, los instigadores y los cómplices.

3.- Los extremistas consiguieron el desenlace que buscaban. Lograron que se cumpla su profecía los que querían que se luche “hasta morir” para derogar los decretos (claro, siempre y cuando los que se mueran sean otros); y, del otro lado del extremismo, se le dio el gusto a los que venían reclamando que se entrara a “solucionar el problema a cualquier precio” (de nuevo, el precio es para otros).

4.- ¿Qué viene ahora? Parece que hay enormes tensiones al interior del Ejecutivo sobre cómo actuar en los próximos días. No creo que las Fuerzas Armadas estén demasiado entusiastas de que se les entregue esa papa caliente (menos todavía después de lo del helicóptero del VRAE ¡vaya viernes este!). Mucho de lo que ocurra dependerá de lo que a su vez hagan los nativos. No queda claro que pasará con su huelga en las horas y días que siguen. ¿Continuará? ¿Se radicalizará? ¿Se replegarán?

5.- Hay responsables políticos: Así como los logros se festejan y se difunden, cuando ocurre un hecho como el de hoy tiene que haber responsables políticos que asuman las consecuencias. Notoriamente, en este caso, estas responsabilidades (políticas, insisto) alcanzan individualmente a medio gabinete y, específicamente, al Premier. Si hubiera sentido de responsabilidad (política) una renuncia colectiva inmediata no debiera pasar del fin de semana.

5.- La frivolidad del Congreso: El Congreso - al que le correspondería ahora sancionar, políticamente- es parte importante del problema y tiene a su vez sus propias responsabilidades. Evadieron tomar una posición (sea en un sentido u otro) usando las peores triquiñuelas de la política tradicional. Lo del jueves -con opositores dormilones y gobiernistas meciéndolos para postergar la decisión- es de una frivolidad del tamaño de la tragedia que sobrevino.

6.- Yehude Simon: el peor final. Un premierato light, mediocrón y sólo funcional al objetivo de Alan García de salir de la crisis de los “petroaudios”, pudo haber terminado en un desdibujamiento final y desaparición de la escena. Pero la terquedad de aferrarse al cargo (la fatuidad del poder) ha hecho que Yehude Simon termine su gestión cargando en sus espaldas una tragedia tan espantosa como la de Bagua. Simon puede renunciar, puede ser censurado o puede sobrevivir, administrativa y cronológicamente, un tiempo; pero luego de lo de hoy su premierato ya concluyó. De hecho ya había concluido cuando el fracaso del Plan VRAE en el Congreso y había vuelto a morir en el escándalo de la toma de Panamericana por la SUNAT. (¿Siquiera le avisaron? ¡Parece que no!). Triste final.

7.- Monumental fracaso operativo policial. La policía se planteó abrir hoy el tránsito en la “Curva del Diablo”. Tuvieron todo el tiempo del mundo para prepararse y obtener información de inteligencia. Como es obvio debían conseguirlo al menor costo humano posible. Más de 30 muertos dan cuenta del tamaño del fracaso. El “moqueguazo” y el desalojo del Bosque de Pomac terminan pareciendo deslices menores, comparados con la magnitud del fracaso operativo de hoy.

8. Repercusiones duraderas: Lo de Bagua no es un episodio que pasará al olvido fácilmente. Será uno de los hitos negativos del segundo gobierno de Alan García. En sus relaciones con la selva y en orden público, hay con lo de hoy un antes y un después. Sus repercusiones son, además, internacionales, ya que se juntan muchos de los temas sensibles de este mundo globalizado: pueblos nativos, medio ambiente, derechos humanos, tratados de libre comercio.




CNDDHH pide a las autoridades, especialmente a la Fiscalía de la Nación, investigar graves denuncias sobre uso desproporcionado de la fuerza en Bagua
Escrito por: fernandoch en General

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) lamenta profundamente los acontecimientos ocurridos el día de hoy en la ciudad de Bagua, que, según noticias, han dejado hasta el momento más de una decena de muertos, entre nativos y policías, y alrededor de 40 heridos de bala entre los que se encuentran niños y adolescentes.

Asimismo, la CNDDHH pone en conocimiento de las autoridades que ha recibido información de fuentes de la zona, que dan cuenta que se habrían producido hechos irregulares, como el uso desproporcionado de la fuerza por parte de efectivos policiales, cadáveres que presentan signos de violencia excesiva, la disposición irregular de los cadáveres de los nativos caídos en los enfrentamientos, afirmándose incluso que se habría incinerado cuerpos. Asimismo, las personas detenidas habrían sido conducidas al cuartel del Ejército “El Milagro”, en Bagua, a donde también se habría llevado cadáveres.

Solicitamos a las autoridades pertinentes corroborar esta información, y de ser cierta, a tomar las acciones que sean correspondientes a la brevedad posible.

Ver fotos de varios nativos muertos en el desalojo policial del sector “Corral Quemado”, de la carretera a Bagua (Amazonas): http://blog.dhperu.org/?p=3555









“Año de la Unión Nacional frente a la Crisis Externa ”


“Año de la lectura del Libro Amazónico”


Moyobamba, 5 de junio de 2009


Señor

Yehude Simon Munaro

Presidente del Consejo de Ministros


Lima

Presente.-


En nombre de la Federación Regional Indígena Awajun del Alto Mayo – FERIAAM me dirijo a usted para exigirle que cese de inmediato la masacre de los hermanos awajun y wampis en la ciudad de Bagua, así mismo debe contenerse los disparos que desde las torretas de la PNP se hacen a la población de Bagua por el sólo hecho de agruparse en sus calles y el bombardeo que se hace desde los helicópteros.


El asesinato de nuestros hermanos se ha realizado de forma premeditada y tratando de tergiversar las razones de nuestra lucha. Los policías armados con armas de guerra y con el respaldo del ejército han actuado contra indígenas con lanzas y en estos momentos han desatado la persecución a los dirigentes nativos, algunos de los cuales desconocemos si están detenidos.


Sus ofrecimientos hechos a nuestra Federación en las reuniones tenidas en Lima así como su voluntad de diálogo han mostrado ser falsos. Todo el diálogo que se anuncia por los periódicos sólo ha servido para engañar al pueblo peruano cuando las intenciones de defender el TLC y las leyes que pretende vender nuestros territorios a cuatro transnacionales es lo único que les importa.


Frente a estos hechos es imposible que no se de una respuesta de los hermanos indígenas en Bagua y en otras ciudades. Por ello responsabilizamos de le que pudiera suceder a usted Sr. Jehude Simon como Primer Ministro y a la Sra. Mercedes Cabanillas Ministra del Interior así como al Presidente Alán García por los hechos que sucedan.

Reiteramos nuestra decisión de mantener el Paro Indígena Amazónico y extenderlo a todas las zonas donde existen comunidades indígenas hasta que realmente se resuelvan nuestras demandas y el gobierno cambie su política.


Pedimos a la comunidad internacional, a los organismos de derechos humanos y a los gremios sindicales y populares a que se pronuncien ahora porque mañana puede ser tarde.


La FERIAAM está dispuesta a buscar el diálogo y parar esta masacre, para ello propone que se forme una comisión mediadora con participación de los obispos católicos, la cruz roja internacional y la prensa nacional y extranjera. Es urgente enviar ayuda humanitaria para atender a los heridos en Bagua.


Atentamente:


Abel Tsajupat

Vice PRESIDENTE DE LA FERIAAM




LA ORDEN VINO DE ARRIBA

César Hildebrandt

La Primera, sábado 06 de junio de 2009


Ahora estarán frotándose las manos los que pedían sangre y fuego y restablecimiento del orden.


Para los pobres –incluidos los policías usados como carne de cañón- el “restablecimiento del orden” consiste en plomo a discreción y muerte difusa.


En el Congreso también debiera haber algunos arrepentimientos.


El de Velásquez Quesquén, por ejemplo, operador rastrero de los designios presidenciales dirigidos a imponer los decretos de urgencia que la Defensoría del Pueblo ya había considerado inconstitucionales.


¿Qué interés puede estar tan por encima del diálogo y la paz?


El interés de lo que John Dos Passos llamó “The big money”, título de su inmortal novela sobre ese capitalismo que todo lo devora.


¿Y por qué no funcionó la llamada Mesa de Diálogo presidida por el muy incompetente Yehude Simon?


Porque hubo mala fe de ambas partes. Tanto de Simon, encerrado en la loseta que García le ha puesto como destino y escenario, como de Alberto Pizango, ese misterio pétreo que no sabe de matices sino de victorias maximalistas.


Los irresponsables congresistas nacionalistas, que prefirieron un desayuno lento antes que estar a tiempo a la hora del debate, también han puesto su cuota.


Y el Apra, convertida en maquinaria presidencial y despojada de toda entidad partidaria, ha hecho lo suyo.


Al momento de escribir estas líneas ignoro, como todo el Perú, cuántos civiles han sido asesinados por las fuerzas del orden y cuántos cadáveres han sido ocultados o quemados al amparo del toque de queda.


Lo que sí sé es que once policías han caído cumpliendo la orden de despejar una carretera tomada hace demasiados días.


Y a mí que no me vengan con que hay muertes desdeñables ni cadáveres de segunda clase. Esos once policías son funcionarios públicos que han sido asesinados. Y lo lamento y esas muertes me duelen.


Pero el paro de la selva, desatendido por el gobierno, era y es un paro político. Y en la selva los llamados “indígenas” –los que estuvieron antes que nosotros, cuando el Perú era una inmensa arboleda y algunos puñados de cazadores- están hartos de Lima, del gobierno, del Estado, de la autoridad.


Nada justifica el asesinato de los policías. Pero nada atenúa la responsabilidad de Alan García de haber dado la orden de “limpiar el puente y la carretera” justo 24 horas después de que el Congreso, sometido a sus órdenes, se burlara de la selva postergando el debate del decreto de urgencia 1090.


Quiso el Congreso, en provocación extrema, que el decreto 1090, ya señalado como inconstitucional por la propia Comisión de Constitución, no fuese derogado, como correspondía, sino derivado a la agenda de la Mesa del Diálogo. Y la Mesa del Diálogo había dejado de existir.


De modo que esa burla se convirtió en furia amazónica, en clamor exacerbado y en grito de guerra.


Yehude Simon, a pesar de su aciago papel, no puede cargar con todas las culpas. El responsable de esta tragedia se llama Alan García.


Es el mismo Alan García fuera de sí que alguna vez ordenó la matanza de los penales. El mismo Alan García que traicionó en paquete sus promesas electorales y gobernó sentándose a la diestra de Lourdes Flores.


Pedir la renuncia de Yehude Simon es fácil. Responsabilizar únicamente a Mercedes Cabanillas es un gesto insuficiente y radicalmente injusto.


Quien exigió que la autoridad se impusiese acribillando a quien fuera necesario es Alan García. Y la primicia la dio el diario “Correo” hace unos días. En efecto, en su sección de datos breves “Correo”, informado sin duda desde Palacio, festejó el hecho de que, en una sesión de gabinete, la ministra Cabanillas fuera amonestada “casi a gritos” por su “debilidad” en el caso del paro selvático.


Muy bien. Lo que se llamaba, desde la impaciencia presidencial, “debilidad” era prudencia y humanidad. Lo que García ha vuelto a imponer es su estilo. Su ensangrentado estilo.


La ministra Cabanillas debería renunciar. Yehude Simon debería apartarse. García tendría que quedarse con sus incondicionales.


Azuzar a la población es irresponsable y, en el fondo, criminal. Si la oposición existiese de un modo menos inorgánico, tendría que apostar por la derogatoria inmediata de los decretos venales de García, la restauración del diálogo y la demanda del enjuiciamiento de todos –repito: de todos- los culpables.


En la historia de la injusticia peruana, ¿a cuántos lutos nos someteremos antes de admitir que cuando el orden significa matanza y desvarío es que el orden no vale la pena? ¿No ha escuchado García la frase aquella de que la nobleza consiste en tener la fuerza para no tener que emplearla?




Tarapoto, 6 y 7 de junio:

YA ESTAMOS EN LA IV CUMBRE AMAZÓNICA
José Barletti

Jun 2009


En un par de días se llevará a cabo la IV Cumbre Amazónica en Tarapoto. No queda lugar a dudas que el tema central va a estar relacionado con el Movimiento Indígena. Esto sucederá en el primer día, cuando se analice la situación que se vive en la Amazonía, y también en el segundo día, cuando se formules las propuestas de fondo hacia el futuro.


Hasta antes del año pasado, nadie podía imaginar que los pueblos indígenas amazónicos se constituirían en los más importantes protagonistas en el movimiento social en nuestro país. Sin embargo, si se miran las cosas teniendo en cuenta un espacio mayor al espacio geográfico nacional, esto ya sucedió hace unos años en Bolivia y en Ecuador. Hoy somos testigos de las consecuencias que ha tenido esta irrupción del movimiento indígena en la vida política nacional de nuestros dos vecinos, lo que debería hacer recordar a algunas gentes que hay un refrán que dice: “Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”. Pero no lo ven. Tienen ojos y no ven, orejas tienen y no escuchan. Bien decían los griegos que “los dioses ciegan a aquel que quieren perder”.


¿De dónde ha salido este Movimiento Indígena Amazónico?


Es posible que alguien piense que se trata de algo circunstancial, fruto de la espontaneidad de unos cuantos indígenas acaudillados por Alberto Pizango.


Sólo se puede ver con seriedad el proceso histórico del Movimiento Indígena Amazónico si se tiene en cuenta la “larga duración” y la “mediana duración”, de las que hablaba el historiador Fernand Braudel.


En la “larga duración” (que se mide en siglos), como lo ha reseñado Carlos Dávila Herrera, entre otros, los pueblos indígenas amazónicos nunca dejaron de hacer levantamientos en tiempos de la dominación colonial española. En realidad, no existe punto de comparación lo que significó la dominación colonial en la costa y en la sierra, con lo que aconteció en la Amazonía. Allá los pueblos fueron aplastados. Acá los españoles no pudieron dominar de la misma manera. Hubo una década (1742-1752) en la que los pueblos de la selva central, en particular el Pueblo Asháninka, pusieron en jaque al poder colonial. Habría que tener en cuenta, empero, que distorsiona la realidad pasada y presente que este movimiento haya sido liderado por un andino como lo fue Juan Santos Atahualpa. Me refiero a que a más de uno se le podrá ocurrir que los amazónicos tuvieron necesidad de un líder andino porque no tenían capacidad para generar un líder propio. En estos días oímos voces de personas que afirman que los indígenas amazónicos están siendo manipulados (se supone que serían andinos o costeños quienes los manipulan). Lo de Juan Santos Atahualpa no nos ayuda, pues, a comprender el proceso histórico que ha llevado a lo que hoy está sucediendo. En cambio, el Levantamiento Indígena de Jeberos y Lagunas, en el primer semestre de 1809, si es un hito importante en este proceso. En aquella ocasión fueron los pueblos indígenas amazónicos quienes golpearon en la cabeza del poder colonial que terminó con la muerte del gobernador español, el coronel Diego Calvo y que tuvo como consecuencia que todas las autoridades coloniales, políticas, militares y eclesiásticas, se vieran obligadas a abandonar el llano amazónico dos años después para establecerse en una ciudad de españoles como era Moyobamba, donde podían sentirse seguros.


Los levantamientos indígenas amazónicos se han producido también en nuestros tiempos de vida republicana, primero contra la “exploraciones”. Cabría recordar que el Pueblo Cashivo, cuyos territorios ancestrales están por los alrededores del Río Pachitea, rechazaron la entrada de la embarcación exploradora. En este incidente murieron los tenientes Távara y West, lo que originó que se enviara desde Iquitos una expedición para castigar a los “salvajes”. Ese castigo fue una carnicería, un genocidio. Fue el prefecto de Iquitos, Benito Arana, quien dirigió el operativo.


Ha habido también levantamiento indígenas en la Época del Caucho (1880-1920) contra los abusos que se cometían.


Es a la luz de la larga duración, que se puede entender mejor lo acontecido desde hace medio siglo, en la “mediana duración” (que se mide en décadas).


Por los años 60 y 70 comenzaron a organizarse Federaciones Indígenas, no para hacer levantamientos, sino para reclamar sus derechos.


En 1972 Julio Yactayo, muy joven, fue enviado por La Voz de la Selva a cubrir el Primer Congreso del Pueblo Indígena Kichwa del Río Napo. Desde sus tiempos aurorales esta emisora continúa una línea inquebrantable de solidaridad con el Movimiento Indígena, como lo es también la línea de quienes auspiciaron su creación de ésta y de otras emisoras. La Iglesia Católica en la Amazonía, en las últimas décadas, ha tenido mucho que ver con el surgimiento de varias Federaciones Indígenas. Para nadie es un secreto que el padre Juan Marcos Mercier puso todo de sí para apoyar al Pueblo Kichwa en su tarea organizativa. Algo semejante fue el accionar del padre Gaston Villeneuve con los pueblos Shipibo y Conibo. Por eso no es de extrañar que los obispos de la Iglesia Católica se hayan pronunciado una vez más, hace pocos días, apoyando la causa del Movimiento Indígena Amazónico. No cabe duda que hay una línea directriz en su accionar, sin por eso decir que no haya habido algunos desencuentros. A fines de la década del 70, los obispos de la Amazonía crearon el CAAAP (Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica). Gracias a esta institución, en estos días contamos con el análisis de cada uno de los Decretos Legislativos cuestionados.


En la década del 80 se inició la centralización del Movimiento Indígena Amazónico con la constitución de la hoy ya muy conocida AIDESEP (Asociación Interétnica para el Desarrollo de la Selva Peruana). En realidad se trata de una “Confederación” cuyas bases son las Federaciones, como lo es la CONAIE en Ecuador. Tiene más de dos décadas de fecunda existencia. Ha vivido múltiples experiencias y ha contribuido al desarrollo de liderazgos tanto colectivos como individuales. Ha tenido que encarar situaciones difíciles como cuando le salió un chupo al Movimiento Indígena Amazónico al aparecer la CONAP, cuyos residuos están siendo usados para encuentros disfrazados de diálogo. Es posible que algún día se tenga claro que este chupo salió por un “lío entre blancos” y no tanto entre indígenas.


Fue en 1974, hace 35 años, mientras cada pueblo creaba su Federación Indígena, que se dio el Decreto Ley 20653, Ley de Comunidades Nativas y Promoción Agropecuaria de las Regiones de Selva y Ceja de Selva, por la cual, por primera vez en la historia, se reconocía jurídicamente a las comunidades indígenas y se les otorgaba el derecho de propiedad sobre su territorio ancestral. Al año siguiente este dispositivo legal fue complementado con el Decreto Ley 21147, Ley Forestal y de Fauna Silvestre. Estábamos en el gobierno de Velasco Alvarado. Varias personas que hoy todavía estamos en este mundo participamos con entusiasmo y pasión en la elaboración de estas leyes.


Estas dos leyes tuvieron muy corta duración. En mayo de 1978 fueron modificadas por Morales Bermúdez, a través del Decreto Ley 22175, recortando los derechos de los pueblos indígenas y ampliando la extensión de las concesiones de bosques. Dos años después, en noviembre del 1980 hubo nuevas modificaciones apenas iniciado el segundo gobierno de Belaunde, por el Decreto Legislativo 02. Antes de fugar, en el año 2000, Fujimori dio su Ley Forestal (Ley 27308) y el gobierno actual ha dado su propia ley forestal (el DL 1090). Hace un cuarto de siglo que los dos dispositivos iniciales han sido mil veces modificados, poniendo de manifiesto que no existe una política amazónica del Estado peruano.


AIDESEP ha sido forjadora de varias generaciones de líderes. Alberto Pizango no ha salido de la estratosfera. Él es fruto de esa escuela de formación de líderes indígenas amazónicos que se llama AIDESEP.


Lo relacionado con los líderes amazónicos es tema aparte. Se me ocurre pensar en lo que fueron los curacas andinos en los tiempos de la dominación colonial. La figura del curaca colonial viene siendo trabajada en las últimas décadas por los historiadores especializados en el tema, entre los cuales destaca Franklin Pease. Hace unos años se llevó a cabo un importante certamen titulado “El curaca colonial, cabalgando entre dos mundos”. En realidad estaba cabalgando entre dos mundos, entre el mundo de la gente andina y el mundo de los españoles. Hace poco releí un estudio de John Murra sobre el curaca de Pomata y su correspondencia con su apoderado en las minas de Potosí. El curaca tenía mucho dinero, muchas propiedades, se vestía como español, hablaba bien el castellano, sabía moverse con toda facilidad en los enredos judiciales. Sin embargo, su vida estaba ligada al destino de la “gente del común”. Por ejemplo, Murra pone de manifiesto cómo el curaca tenía que llevar a la gente a la “mita minera”, aquel trabajo forzado del cual muchos jóvenes no regresaban. Si el curaca no cumplía con esta tarea a satisfacción de los españoles, era duramente torturado, terminando con los huesos rotos.


El símil entre el líder indígena amazónico actual con el curaca colonial andino termina en que ambos están o estaban cabalgando entre dos mundos. La gran diferencia es que el líder indígena amazónico sólo responde a los intereses de la gente a la que representa. Sin embargo, esto no quita que esté cabalgando entre dos mundos. ¿Has oído cómo se expresa Alberto Pizango cuando habla en castellano? ¿No es admirable cómo maneja el castellano? Habría que escuchar a líderes awajún como Octavio Shakaime o Román Shajián o a líderes Wampís como Bray Pérez. Estamos hablando de oradores de primer nivel. Ellos y ellas se mueven con toda facilidad en los espacios de la sociedad occidental, pero tienen que encarar retos de la vida diaria, sobre todo lo relacionado con la educación de sus hijos e hijas.


El historiador Nelson Manrique ha escrito que Alberto Pizango “tiene firmeza, tiene habilidad y tiene flexibilidad táctica, que muchos políticos envidiarían”. Yo diría que estaba “flexibilidad táctica” descuadra a sus interlocutores, quienes se desconciertan con los “movimientos tácticos” con que aparece cada día, dándoles la sensación de que un día dice una cosa y al día siguiente dice otra. Pero no son iniciativas personales suyas. Es el fruto de la co-reflexión que es práctica común en los pueblos indígenas amazónicos. En ellos existe una práctica de liderazgo colectivo que viene de siglos y de miles de años.


Hoy los indígenas amazónicos peruanos se han hecho visibles ante la comunidad nacional y se ha puesto de manifiesto su derecho a tener presencia en el Estado. Nunca ha habido parlamentarios indígenas amazónicos, pero sí ha habido y hay alcaldes indígenas. La experiencia en los municipios muestra que llegar al aparato del Estado a través de los partidos políticos no garantiza que haya buena gestión, ya que la organización indígena no está de soporte de esa gestión y tampoco ejerce la vigilancia y el control social hacia el alcalde indígena. Se podría decir que hasta ahora no existe una sola experiencia de gestión municipal indígena exitosa. A partir de lo que suceda en nuestros días, es probable que se ponga en la agenda indígena una nueva manera de encarar el reto de ser parte del Estado. Recogiendo otras experiencias, como la ecuatoriana y la boliviana, es posible que se vea conveniente que las candidaturas surjan del mismo movimiento indígena. En un futuro lejano se llegará a una situación en la que el Movimiento Indígena Amazónico tenga una cuota propia de parlamentarios, así como hoy tiene cuota propia cada región.


Dada la situación difícil que vivimos en estos días, es deseable que la IV Cumbre Amazónica de Tarapoto tenga dos presidente: Zemira Réategui y Alberto Pizango.


Esta previsto en el programa que al final de la IV Cumbre se elija una junta directiva de la Cumbre Amazónica, cuyo mandato será por dos años. Habría que considerar la conveniencia de encargar al movimiento indígena que conduzca la Cumbre Amazónica. Esto significaría un alto grado de madurez en los representantes de los frentes regionales, que tienen su base principal en las ciudades amazónicas. Es posible que sea temprano todavía para que los frentes acepten el liderazgo indígena. Otras alternativas podrían ser que la directiva de la Cumbre para los dos próximos años esté conformada con la participación del movimiento indígena o que esto no sea así, sino que el movimiento indígena sea un aliado de la junta directiva sin participar en dicha junta directiva. Esto último garantizaría la conservación de su autonomía en la definición de sus objetivos estratégicos (de largo plazo) y en sus movimientos tácticos (para cada coyuntura).


Cualquiera que fuera la decisión que se adopte, de la IV Cumbre saldrá sellada una alianza histórica entre el Movimiento Regional y el Movimiento Indígena. La juramentación de la junta directiva, el domingo 7 de junio, Día de la Bandera, constituirá un momento de quiebre en la historia de nuestro país. Marcará la entrada de los pueblos amazónicos por la puerta grande de la historia del Perú. Por primera vez los pueblos amazónicos, orgánicamente le dirán al conjunto de la nación lo que se tiene que hacer con la Amazonía.

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