FELIZ PORQUE SÍ
Manuel Rodríguez Salazar
La anterior es la traducción que me pareció apropiada al título del libro “Happy for No Reason” escrito por Marci Shimoff. Me parece un gran libro porque: se sustenta en una investigación cuidadosa de cien personas profundamente felices; sin mayores preámbulos, entra a puntos medulares y porque la autora escribe, con humildad y franqueza notables, sobre su vida, confesando que, no obstante sus éxitos profesionales y económicos como conferencista y escritora de gran prestigio, no lograba experimentar felicidad continuada.
Caía, dice Marci, en la tendencia de “cuando (en un futuro) me case, logre, tenga… voy a ser feliz”. Y cada vez que lograba una expectativa o propósito, la felicidad no duraba mucho tiempo. ¿Les suena familiar?
La felicidad, consciente o inconscientemente, es una búsqueda / deseo / aspiración de todos los seres humanos (casi). Aristóteles dijo que la felicidad era la meta de todas las metas. Amazon tiene registrados en su base de datos más de 320,000 libros sobre el tema felicidad. La importancia de buscar la felicidad se refuerza por el pronóstico de que, para el año 2020, la depresión será el segundo padecimiento de los humanos (después de los infartos).
Algunos puntos interesantes que se analizan en este valioso texto:
Tenemos un “nivel de estabilización” de felicidad al que tendemos a retornar. Podemos tener altibajos pero regresamos a nuestro nivel de estabilización. Este nivel de estabilización es similar al peso corporal dentro del que, normalmente, nos mantenemos.
El doctor David Lykken dirigió un grupo de científicos de la Universidad de Minnesota que investigaron cuánto de la felicidad de una persona es innato y cuánto se desarrolla. Encontraron que, aproximadamente, el 50% es genético y el otro 50% se aprende / desarrolla.
10%, del 50% desarrollable, depende de circunstancias relacionadas con salud, familia y trabajo. EL 40% RESTANTE ES CONSECUENCIA DE NUESTROS PENSAMIENTOS HABITUALES, EMOCIONES, PALABRAS Y ACCIONES.
De las cien personas profundamente felices investigadas, la mayoría aprendió a ser feliz PRACTICANDO HÁBITOS QUE PROPICIABAN SU FELICIDAD.
Lo anterior me llevó a reflexionar sobre otros temas como el liderazgo, pues una pregunta frecuentemente planteada ha sido: “¿El líder nace o se hace?”. Para los expertos en la materia, el líder, en gran medida, se hace (he tenido la oportunidad de validar reiteradamente este hecho). Lo mismo sucede con otras cualidades / rasgos personales como el carácter que es resultado de lo que los filósofos han definido como nuestra “primera naturaleza (la innata) más la segunda naturaleza que uno mismo puede construirse (para nuestro bien o nuestro mal).
Y, hablando de filósofos, proceden reafirmar el poder extraordinario que surge de la secuela: “Cuida tus pensamientos porque se convierten en palabras, cuida tus palabras porque se convierten en acciones, cuida tus acciones porque se convierten en hábitos, cuida tus hábitos porque se convierten en carácter y cuida tu carácter porque se convierte en tú destino”. Adicionalmente, la gran verdad: ¡ YO SOY LA CAUSA DE TODO LO QUE A MÍ ME PASA !
Aunque me queda todavía mucho por descubrir de este libro, la conclusión es evidente: para ser feliz, como para muchas otras aspiraciones, no hay píldoras mágicas, hay que pagar el precio. Se requiere trabajar con autodisciplina sobre uno mismo, cuidando pensamientos, palabras y acciones para crear hábitos y llegar a ser feliz porque sí, todo el tiempo (o la mayor parte).
Una experiencia que disfruto cada vez más es la riqueza “sinérgica” que produce continuar aprendiendo. Por sinérgica quiero decir que un aprendizaje, agregado a otros anteriores, potencia, complementa o agrega a lo ya aprendido. Por ejemplo, haber profundizado en liderazgo, desarrollo humano, comunicación, empowerment y ahora incursionar (desde hace un año) decididamente en coaching, acercarme a técnicas para liberar emociones (incluyendo releasing) más las posibilidades que ya vislumbro cuando me entrene en Física Cuántica aplicada a la transformación personal, agranda(rá) / potencia(rá) todos los ámbitos mencionados.
Por lo escrito en el párrafo anterior, me entusiasma cada vez más la idea de trabajar con grupos de transformación personal. Razones:
Es fundamental (aunque no para todos, desafortunadamente) aprender, “descubrir”, posibilidades para vivir mejor.
Siempre tenemos la posibilidad de “ir más allá”.
Todos los aprendizajes trascendentes son consecuencia de un proceso, de avances sucesivos, de seguimiento implacable y de nunca cejar en la intención, a pesar de enfrentar circunstancias desfavorables en el camino. Nuevamente, ¡hay que pagar el precio!
La única posibilidad para vivir en un mundo mejor es trabajar, hacer, contribuir, para que los individuos sean mejores seres humanos, empezando por uno mismo.
¡¡¡ FELIZ SEMANA !!!
P.D. Después de haber iniciado la escritura de este mensaje asistí a una conferencia extraordinaria impartida por Marshall Goldsmith, reconocido como uno de los mejores coaches de ejecutivos en el mundo y como una de las personas más influyentes en el planeta. Uno de sus sabios consejos fue: “Be happy now!”.
domingo, 9 de noviembre de 2008
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