jueves, 6 de noviembre de 2008

EXPERIMENTAMOS EL MUNDO COMO SOMOS

EXPERIMENTAMOS EL MUNDO COMO SOMOS
Educación Trascendente # 433
Octubre 6, 2008
Manuel Rodríguez Salazar


En ocasiones recuerdo a una señora que habló ante un grupo sobre el programa “Est” de Werner Erhardt (en latín “est” significa SE, de ser). Decía: “He leído cuanto libro he encontrado sobre superación personal, pero no me sirvieron de nada. Logré crecer hasta que participé en Est.” Uno de los
invitados preguntó: ¿En qué consiste el programa?. Su respuesta fue: “Si tratara de explicarle a qué sabe el queso roquefort, podría gastar muchas horas y no lograría hacerlo. La única manera de saber a qué sabe es probándolo”.

Menciono lo anterior porque a veces recurrimos a cursos, libros, conferencias, etc., con la mejor intención de aprender algo que nos permita superarnos o lograr cambios en nuestra manera de ser, de sentir, de desenvolvernos, de enfrentar mejor las circunstancias de nuestra vida… y, después del evento, no sucede nada. No logramos lo que esperábamos, seguimos igual, continuamos en el mismo círculo vicioso. ¿Por qué? (1)

Creo que la razón fundamental es porque olvidamos o ignoramos que para hacer algo nuevo o para cambiar la forma en que nos comportamos / somos / sentimos / reaccionamos… es indispensable trabajar. Es decir, hay que pagar el precio, “meternos de cabeza” a practicar, a hacer / a profundizar, a experimentar repetidamente lo aprendido hasta comprobar que logramos resultados consistentemente (2). Quedarnos simplemente con lecturas, con pensar, con escuchar ideas, conceptos y esperar que sólo con eso logremos beneficios es el colmo de la ingenuidad.

Un ejemplo. Como lector obsesivo que era (ya no soy tanto) leí diez o doce de los dieciséis libros escritos por Paul Brunton (1898 – 1981), un inglés a quien algunos llamaban el “gurú escritor”. Se le reconoce como quien más influyó en difundir el misticismo oriental en occidente. En sus apasionantes libros narra su intensa búsqueda en el ámbito espiritual, conviviendo – y “reproduciendo” sus experiencias – con yogis, místicos y gurús reconocidos por su sabiduría sobre los grandes beneficios que se obtienen de meditar. En todos y cada uno de sus libros siempre encontré un párrafo en el que comentaba: “¿Cómo es posible que la gente no dedique veinte minutos diarios a meditar?”. No obstante haber disfrutado tanto los libros de Paul Brunton, asistí a mi primer intensivo de meditación buen tiempo después de haber leído sus libros. La riqueza que se obtiene de meditar jamás la encontré leyendo libros sobre ese tema. La descubrí, afortunadamente, hasta que la practiqué por tiempo suficiente.

Los resultados valiosos que hemos alcanzado en la vida, los que han valido la pena, los que nos ayudaron a triunfar, surgieron de inmersiones totales intensas, de esforzarnos, de hacer, de experimentar, de perseverar.

(1) Descarto los casos – que por supuesto ocurren – en que se llega a una sesión con escepticismo, incredulidad, sin apertura, con la “taza llena”, creyendo que ya se sabe todo



Una amiga muy apreciada me regaló el libro “La última lección”, escrito por el doctor Randy Paush, quien falleció de cáncer el pasado 25 de julio, a los 47 años de edad. Su historia es conmovedora. Su última conferencia ha sido observada por millones en UTube. La primera página de su libro dice:

“¿Qué sabiduría legaríamos al mundo si supiéramos que ésta es nuestra última oportunidad? Si fuéramos a desaparecer mañana, ¿cuál querríamos que fuera nuestro legado?”

Uno de sus muchos comentarios profundos:

“Demasiada gente va por la vida quejándose de sus problemas. Siempre he creído que, si empleas la décima parte de la energía que inviertes en quejarte y la aplicaras a la resolución de los problemas, te sorprendería lo bien que pueden marchar las cosas.”

El título de esta nota: “Experimentamos el mundo como somos”, se me ocurrió al leer una frase impactante de Guy Finley, uno de mis escritores / conferencistas favoritos:

“El nivel (actual) de tu ser es lo que determina dónde estás en todo momento, porque tu experiencia está siempre contigo… Para bien o para mal, estás experimentando siempre quien tú eres, no dónde estás.”

Lo anterior está asociado a la frase: “como es adentro es afuera” o “para cambiar lo de fuera (lo exterior a nosotros) primero hay que cambiar dentro de nosotros”. Hemos atestiguado lo escrito en el párrafo anterior en momentos en que hemos estado muy tensos, preocupados, “contra la pared”. Cuando hemos tenido esa experiencia todo lo vimos obscuro, mal. De ahí que la infelicidad o insatisfacción que experimentamos (o lo contrario) no vienen hacia nosotros; vienen de nosotros. Cuando las cosas no se presentan como esperábamos que se presentaran tendemos a sentirnos, por lo menos, descontentos, cuando no infelices del todo.

Para ser el líder de la propia vida, para hacernos cargo de “nuestro funcionamiento”, para identificar las “malas jugadas” que nos plantea la mente y “no seguirle la corriente”, un camino excelente es desarrollar la habilidad de auto-observarnos. La auto-observación es uno de los resultados que se obtiene después de unos meses de meditar. La mente que se siente observada por la “luz” interior, enmudece, sabedora de que ya no puede engañarnos.

¡¡¡ FELIZ SEMANA !!!

(2) Otro ejemplo para participantes de La Magia del Desapego: La caída de las bolsas en el mundo me influyó el estado de ánimo la semana que concluye. Por esa razón, como debe ser, apliqué la técnica de “releasing” con respecto al dinero. ¡Me funcionó excelentemente! Es importantísimo que no dejen de practicar la técnica de soltar como el respirar hasta que lo hagan hábito. Al mantenerme practicando “soltar” consistentemente, además de seguir investigando, encontré un poderoso refuerzo para triunfar que comentaremos en el taller del 25 de octubre.

lunes, 3 de noviembre de 2008

PERU: BICENTENARIO ENTRE DOS REPUBLICAS

PERU: BICENTENARIO ENTRE DOS REPUBLICAS
por Manuel Dammert Ego Aguirre



La cercanía de la celebración del Bicentenario de la Independencia de América, tiene fechas diversas en sus actividades, que rememoran desde los primeros pronunciamientos en 1810 hasta los pronunciamientos más tardíos en 1821 y batallas finales en 1824. Los fastos del Primer Centenario en el siglo XX se perdieron más rápido que sus pompas. Fueron los seudoeventos que José Nun rechaza por su futilidad , y plantea, más bien, convocar a reflexiones sustantivas sobre el Bicentenario considerando los actuales cambios históricos en el continente. A este esfuerzo busco contribuir.

La coyuntura continental a inicios del Siglo XXI tiene correspondencia, en la importancia de la política, con la de la Independencia en el Siglo XIX. América del Sur está nuevamente estremecida en los asuntos claves de la nación, la democracia y la soberanía. Desde las Declaraciones de Independencia, nunca han tenido esta suma de naciones de una sola gran nación, tanto margen de autonomías ni tan variadas responsabilidades en decisiones públicas soberanas respecto a su destino. Son dos coyunturas históricas, en el Sigo XIX y a fines del XX e inicios del XXI, en las cuales entran en crisis y se reformulan aspectos sustantivos de la vida en sociedad. La política, como acción, comunidad y reflexión, adquiere primacía y relevancia para los cambios.

Un modo de acercamiento a estas coyunturas, nos los brinda el ya clásico estudio de Jhon Pocock, sobre el Momento Maquiavélico, respecto al pensamiento político florentino y la tradición republicana atlántica. Pocock, escribe a fines del Siglo XX, en la segunda mundialización y cuando se aplican las tecnologías a la vida humana, trata de los problemas formulados por la teoría republicana en un tiempo histórico similar, situando en la primera mundialización, en el Siglo XV, en los albores de la era moderna y el mercado mundial, cuando se aplicaba la tecnología a la naturaleza. El Momento maquiavélico, en ambos, es el de la autonomía de la política. Estudia Pocock los fundamentos, su contexto histórico, el significado, pero principalmente el sentido, en la práctica social, del discurso político, cuya práctica social asume como intervención activa en los acontecimientos históricos.

Trato de hacer algunas reflexiones, tomando en cuenta las teorías de Pocock, y de otros autores sobre nación y democracia, para delinear esta problemática respecto a los momentos políticos “Maquiavélicos” de nuestra Suramérica y a sus desafíos relativos para la ciudadanía.


Cap II del Libro del autor “Dialéctica del Territorio/Esquizofrenia del Lugar”. Lima 2008. Ensayo elaborado en Curso de Sinesio López del Doctorado de CCSS en la Facultad de CCSS de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Agradezco además de las de Sinesio Lopez, las sugerencias de Manuel Dammert Guardia. En todo caso, los errores y defectos son responsabilidad del autor.
Nun, José, Grimson, Alejandro, Convivencia y Buen Gobierno, Edhasa, 2006. Buenos Aires.
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TIEMPO DE SERVIR Y APOYAR

TIEMPO DE SERVIR Y APOYAR
MENSAJE SEMANAL 437
MANUEL RODRÍGUEZ SALAZAR

Tengo el hábito de no ver ni escuchar noticieros y evito leer información amarillista en el periódico para no “contaminarme” más de lo necesario. Con ver el encabezado y/o quien escribe decido si leer o no el texto. Sin embargo, estoy muy consciente de la situación económica que estamos viviendo en el mundo y de sus graves consecuencias. Una de esas repercusiones es el impacto que genera en el estado de ánimo de muchos, afectando desfavorablemente la vida personal y laboral. Reflexionando sobre lo anterior concluí que, aunque servir a los demás siempre es importante, hacerlo hoy reviste mayor prioridad.

Aunque servir genera beneficios enormes para quien lo hace, es muy raro observar esa actitud. Es un rasgo infrecuente, insólito, desusado. En el pasado, servir no “me lo pedía el cuerpo”, como acostumbran decir los españoles. Lo que me ayudó a percibir la riqueza de servir lo propició Werner Erhard, mi gran maestro en desarrollo y transformación personal. Werner creó varios proyectos trascendentes, en dos de los cuales tuve la oportunidad de participar intensamente:

Ø El Proyecto Hambre (fundado en 1977) cuya finalidad era terminar con la muerte por inanición para el año 2000. Se apoyaba en la frase de Víctor Hugo: “No hay nada tan poderoso como una idea a la que le ha llegado su tiempo.” Transmitirla con convicción permitió registrar más de cinco millones de personas comprometidas con esa visión, propiciando que esa unión de voluntades lograra un asiento en la ONU. Tomar conciencia de la desesperanza de quienes padecen el tormento del hambre me sacudió y se me grabó en forma indeleble.

Ø “The Education Network”. Además de comunicar la trascendencia de educar a padres y maestros, organizó el primer congreso mundial de educación a principios de los 1980’s. Los cuatro días de ese congreso me hicieron darme cuenta de sus enormes posibilidades, especialmente en países “subdesarrollados” en esa materia, como es México.

Ø The Breakthrough Foundation. El propósito de esta fundación era demostrar que los individuos tienen el poder de lograr “avances cuánticos” (breakthroughs) en su vida, su trabajo y sus comunidades. Esta institución nunca daba dinero o materiales a los grupos marginados que apoyaba. Su labor consistía en guiar procesos para su superación personal, aplicando principios de coaching – no se usaba esa palabra –, principios en que Werner Erhard fue pionero (así reconocido en un libro que leí recientemente).

Lo que me hizo comprender la riqueza de servir fue observar a una extraordinaria heroína, quien hasta sus últimos días, inmediatamente después de sus quimioterapias, hacía actividades increíbles para realizar su ilusión. Hasta la fecha, al recordar a esa gigante, que modelaba sobresalientemente lo que es el compromiso total y absoluto, me sigo avergonzando de mi pequeñez.

Siempre han existido seres humanos infortunados a quienes servir y apoyar. En el momento actual – por lo económico / laboral – más personas experimentan problemas, desafíos, estrés y desesperanza que justifican servirlas y apoyarlas.

En contraste, algunos privilegiados hemos recibido demasiado y tenemos la posibilidad de compartir con otros lo aprendido para facilitarles y acortarles el camino hacia un mejor futuro y, de paso, enriquecernos:

Ø Haciendo, y así acallando temporalmente al ego y disminuyendo los soliloquios contraproducentes en que a veces caemos, con frases como: necesito más, deseo…, quiero…
Ø Aprovechando habilidades y destrezas que, al no explotar cabalmente, son como inútiles tesoros enterrados.
Ø Ayudando a que otros descubran cómo vivir mejor.
Ø Creándonos oportunidades para acercarnos a ser lo que podemos ser y…
Ø Comprobando la verdad de la frase de Werner Erhard:

“Cuando no sé quien soy, sirvo. Cuando sirvo sé quien soy.”

Ø Y protagonizando lo expresado por Albert Schweitzer:

“No sé cuál será tu destino, pero una cosa sí sé, que los únicos entre ustedes que serán realmente felices son aquellos que han buscado y encontrado cómo servir.”

Aunque tengo evidencias reiteradas de total indiferencia al ofrecer un servicio desinteresado, prefiero seguir intentándolo en lugar de tomar el camino fácil de encogerme de hombros.

La alternativa que ofrezco es dar pláticas o conferencias a grupos independientes o a personal de empresas SIN COSTO sobre temas como: “Habilidades para Triunfar”; “Actitudes y maneras de ser que ayudan a salir adelante”; “Los beneficios para quienes despliegan actitud de dueño en la empresa”. Los tópicos podemos conversarlos, pues dispongo de recursos amplios en ámbitos de efectividad organizacional y desarrollo del potencial humano, así como larga experiencia como conferencista.

Otra opción, conversada la semana pasada en el taller La Magia del Desapego, es la de reunir diez o más personas para formar “Grupos de Transformación Personal”. Los módulos para estos grupos se diseñarán específicamente para satisfacer las necesidades y expectativas de crecimiento de sus integrantes. En breve informaré sobre esta disyuntiva a quienes participaron en esos talleres, aunque estoy abierto a conversarla con quienes tengan interés en esta posibilidad.

¡¡¡ FELIZ SEMANA !!!

TIEMPO DE SERVIR Y APOYAR

ManuelRodríguezEducación Trascendente # 437
Noviembre 2, २००८

Tengo el hábito de no ver ni escuchar noticieros y evito leer información amarillista en el periódico para no “contaminarme” más de lo necesario। Con ver el encabezado y/o quien escribe decido si leer o no el texto। Sin embargo, estoy muy consciente de la situación económica que estamos viviendo en el mundo y de sus graves consecuencias। Una de esas repercusiones es el impacto que genera en el estado de ánimo de muchos, afectando desfavorablemente la vida personal y laboral। Reflexionando sobre lo anterior concluí que, aunque servir a los demás siempre es importante, hacerlo hoy reviste mayor prioridad.








Aunque servir genera beneficios enormes para quien lo hace, es muy raro observar esa actitud. Es un rasgo infrecuente, insólito, desusado. En el pasado, servir no “me lo pedía el cuerpo”, como acostumbran decir los españoles. Lo que me ayudó a percibir la riqueza de servir lo propició Werner Erhard, mi gran maestro en desarrollo y transformación personal. Werner creó varios proyectos trascendentes, en dos de los cuales tuve la oportunidad de participar intensamente:

Ø El Proyecto Hambre (fundado en 1977) cuya finalidad era terminar con la muerte por inanición para el año 2000. Se apoyaba en la frase de Víctor Hugo: “No hay nada tan poderoso como una idea a la que le ha llegado su tiempo.” Transmitirla con convicción permitió registrar más de cinco millones de personas comprometidas con esa visión, propiciando que esa unión de voluntades lograra un asiento en la ONU. Tomar conciencia de la desesperanza de quienes padecen el tormento del hambre me sacudió y se me grabó en forma indeleble.

Ø “The Education Network”. Además de comunicar la trascendencia de educar a padres y maestros, organizó el primer congreso mundial de educación a principios de los 1980’s. Los cuatro días de ese congreso me hicieron darme cuenta de sus enormes posibilidades, especialmente en países “subdesarrollados” en esa materia, como es México.

Ø The Breakthrough Foundation. El propósito de esta fundación era demostrar que los individuos tienen el poder de lograr “avances cuánticos” (breakthroughs) en su vida, su trabajo y sus comunidades. Esta institución nunca daba dinero o materiales a los grupos marginados que apoyaba. Su labor consistía en guiar procesos para su superación personal, aplicando principios de coaching – no se usaba esa palabra –, principios en que Werner Erhard fue pionero (así reconocido en un libro que leí recientemente).

Lo que me hizo comprender la riqueza de servir fue observar a una extraordinaria heroína, quien hasta sus últimos días, inmediatamente después de sus quimioterapias, hacía actividades increíbles para realizar su ilusión. Hasta la fecha, al recordar a esa gigante, que modelaba sobresalientemente lo que es el compromiso total y absoluto, me sigo avergonzando de mi pequeñez.

Siempre han existido seres humanos infortunados a quienes servir y apoyar. En el momento actual – por lo económico / laboral – más personas experimentan problemas, desafíos, estrés y desesperanza que justifican servirlas y apoyarlas.

En contraste, algunos privilegiados hemos recibido demasiado y tenemos la posibilidad de compartir con otros lo aprendido para facilitarles y acortarles el camino hacia un mejor futuro y, de paso, enriquecernos:

Ø Haciendo, y así acallando temporalmente al ego y disminuyendo los soliloquios contraproducentes en que a veces caemos, con frases como: necesito más, deseo…, quiero…
Ø Aprovechando habilidades y destrezas que, al no explotar cabalmente, son como inútiles tesoros enterrados.
Ø Ayudando a que otros descubran cómo vivir mejor.
Ø Creándonos oportunidades para acercarnos a ser lo que podemos ser y…
Ø Comprobando la verdad de la frase de Werner Erhard:

“Cuando no sé quien soy, sirvo. Cuando sirvo sé quien soy.”

Ø Y protagonizando lo expresado por Albert Schweitzer:

“No sé cuál será tu destino, pero una cosa sí sé, que los únicos entre ustedes que serán realmente felices son aquellos que han buscado y encontrado cómo servir.”

Aunque tengo evidencias reiteradas de total indiferencia al ofrecer un servicio desinteresado, prefiero seguir intentándolo en lugar de tomar el camino fácil de encogerme de hombros.

La alternativa que ofrezco es dar pláticas o conferencias a grupos independientes o a personal de empresas SIN COSTO sobre temas como: “Habilidades para Triunfar”; “Actitudes y maneras de ser que ayudan a salir adelante”; “Los beneficios para quienes despliegan actitud de dueño en la empresa”. Los tópicos podemos conversarlos, pues dispongo de recursos amplios en ámbitos de efectividad organizacional y desarrollo del potencial humano, así como larga experiencia como conferencista.

Otra opción, conversada la semana pasada en el taller La Magia del Desapego, es la de reunir diez o más personas para formar “Grupos de Transformación Personal”. Los módulos para estos grupos se diseñarán específicamente para satisfacer las necesidades y expectativas de crecimiento de sus integrantes. En breve informaré sobre esta disyuntiva a quienes participaron en esos talleres, aunque estoy abierto a conversarla con quienes tengan interés en esta posibilidad.

¡¡¡ FELIZ SEMANA !!!